CENTRO DE CÓMPUTO "CCESRU"
Conoce a Nuestros Alumnos
Tienen edades, oficios y aficiones diferentes… No te pierdas a nuestra alumna estrella… Lee, descúbrela y anímate tú también:
Matilde Hernández
Es una mujer de 67 años, comerciante. Sus hijas le decían que no era importante que ella aprendiera computación. Sin embargo, no hizo mucho caso y gracias al curso en el Centro, ahora puede llevar las cuentas de su negocio y quiere integrarse a un taller de escritura que imparte DEMAC.
Eloísa Cortés
Llegó a la Fundación ESRU vendiendo productos de cocina y domésticos. Se inscribió a los cursos del Centro y ahora, con el programa Excel, lleva sus cuentas en orden y promueve sus productos con mayor facilidad.
Beatriz Carbente
Es una mujer de 50 años, madre soltera. Entró al curso de computación para aprender a utilizar una cuenta de correo electrónico y navegar con facilidad en Internet, además necesitaba ayudar a su hijo con las tareas y por ese motivo se ha mostrado muy entusiasta con el curso que no sólo la ayuda a ella, sino que le permite ayudar más a su pequeño.
Alejandro González
Una persona con capacidades diferentes. Él quería aprender a utilizar Word y lo logró! En su trabajo ahora está contratado para preparar oficios y formatos con este programa.
Lupita Muñoz
Soy alumna de computación. Quiero compartir la satisfacción que siento al estar aprendiendo, porque puedo ayudar a mi nuera, a mi nieta, en el uso de la computadora para comunicarse por medio de correos electrónicos, así como ayudarles a buscar diferentes temas de interés para las tareas, me da alegría y ánimo para seguir estudiando.
Ahora, elaborar mis apuntes con esta nueva tecnología, me parece increíble. Trabajé como maestra rural, sólo usaba el pizarrón elaborado con madera, el cual se pintaba con pintura especial para poder escribir con gis, después fue el pizarrón imantado y el pizarrón de acrílico para escribir con plumones.
Actualmente se lleva una laptop al trabajo, antes llevábamos una máquina de escribir y así podría seguir enumerando muchas cosas, por eso me siento contenta de que a mi edad, 64 años, esté aprendiendo en el Centro de Cómputo Espinosa Rugarcía, donde hay personal muy capacitado y la enseñanza es gratuita. Gracias a la directora, Dra. Amparo Espinosa Rugarcía.